La limpieza facial profunda es un tratamiento estético diseñado para eliminar impurezas, células muertas y exceso de sebo acumulado en los poros. Este procedimiento ayuda a mejorar la textura de la piel, reducir puntos negros y promover una apariencia más saludable y luminosa. Durante el tratamiento se utilizan técnicas profesionales que permiten limpiar profundamente la piel sin dañarla. Es ideal para mantener la piel equilibrada, fresca y preparada para absorber mejor otros tratamientos dermatológicos.
¿Cómo se realiza el procedimiento?
Aplicación precisa
Se aplica un peeling o exfoliación controlada combinada con extracción de impurezas, utilizando productos de alta calidad según las necesidades de tu piel.
Preparación
Se realiza una doble limpieza suave para eliminar impurezas, maquillaje y exceso de sebo, preparando la piel para los siguientes pasos.
Cuidados posteriores
Te entregamos recomendaciones personalizadas de cuidado en casa para mantener los resultados, proteger la piel y evitar irritaciones.
Tratamiento intensivo
Se incorporan mascarillas o sérums calmantes, hidratantes o descongestionantes para equilibrar, calmar y potenciar los resultados.
Consulta
La especialista analiza tu tipo de piel, preocupaciones y objetivos para diseñar una limpieza facial profunda personalizada y segura.
FAQ
Ayuda a eliminar impurezas, limpiar poros y mejorar la textura de la piel.
Generalmente cada 4 a 6 semanas dependiendo del tipo de piel.
No, es un procedimiento suave diseñado para limpiar la piel sin causar molestias.
Aproximadamente entre 45 y 60 minutos.
Sí, el tratamiento se adapta a cada tipo de piel.
Sí, la piel suele verse más limpia y luminosa tras el tratamiento.